Gextratia
El punto de partida

Factusol lo hace bien. Pero solo vive en un ordenador de la oficina.

Los pedidos se apuntan dos veces

Una en un cuaderno, un WhatsApp o una llamada — y otra vez cuando alguien los teclea en Factusol.

El repartidor sale a ciegas

No sabe el orden de su ruta hasta que alguien se lo dice, y cobrar en la calle es un lío de papeles y calculadora.

La tarifa de precios se manda a mano

Cada cliente nuevo, cada agente, buscando el PDF correcto y escribiendo el correo uno a uno.

Nadie coordina las facturas atrasadas con la ruta

Se sabe que hay que cobrarlas, pero encajarlo con el reparto del día es cosa de memoria.

Cómo encaja con lo que ya tienes

No sustituye tu Factusol. Se conecta a él.

RutaSol es una aplicación web — se abre en cualquier móvil u ordenador, y se instala como una app sin pasar por ninguna tienda de aplicaciones. Lee y escribe directamente sobre la misma base de datos que Factusol ya usa cada día.

Un pedido hecho desde el móvil de un cliente aparece al instante en Factusol, con sus tarifas y descuentos de siempre. No hay sincronización nocturna, no hay exportar-importar, no hay nada que migrar el primer día.

Todo queda en Factusol

· Pedido del cliente

· Precio y tarifa asignada

· Albarán del repartidor

· Cobro registrado en ruta

· Ficha y saldo del cliente

Una herramienta, cuatro maneras de usarla

Cada persona de tu equipo entra y ve solo lo suyo.

Clientes, agentes, repartidores y administración usan la misma aplicación — pero cada uno con su propia pantalla, sus propios permisos y sus propios datos.

Clientes

  • Piden desde el móvil con su catálogo y precios de siempre.
  • Pedido rápido: repiten sus artículos habituales en segundos.
  • Descargan su tarifa en PDF y ven su historial de pedidos.

Agentes comerciales

  • Crean pedidos en nombre de sus clientes, solo de su cartera.
  • Revisan los pedidos directos antes de que lleguen a administración.
  • Mandan la tarifa correcta a un cliente nuevo en un clic.

Repartidores

  • Ven la ruta del día ya ordenada y la reordenan arrastrando paradas.
  • Optimizan la ruta con Google Maps con un botón.
  • El cliente firma en pantalla y cobran en ruta al momento.

Administración

  • Da el visto bueno final a cada pedido antes de que entre en Factusol.
  • Hoja de liquidación de cobros, agente por agente y repartidor por repartidor.
  • Informes de comisiones, resultados y stock, sin depender de nadie.
Lo que cambia en el día a día

Las mismas tareas, sin los mismos rodeos

Antes: apunta el pedido, cuélgalo, y que alguien lo teclee luego en Factusol.

Con RutaSol: el cliente lo teclea él mismo desde el móvil, y ya está en Factusol.

Antes: ¿quién se acuerda de cobrar hoy esa factura atrasada?

Con RutaSol: se la asignas a la ruta de un repartidor concreto, aunque no lleve reparto ese día.

Antes: un cliente nuevo pide la tarifa por enésima vez, y hay que buscarla.

Con RutaSol: su agente se la manda en PDF, con los precios que le corresponden, en un clic.

Antes: el repartidor vuelve con dudas de qué ha cobrado y a quién.

Con RutaSol: cada cobro queda registrado al momento, con su forma de pago, en su hoja de liquidación.

No es una demo ni un producto de catálogo. RutaSol nace dentro de una distribuidora que usa Factusol cada día — se construyó para resolver sus propios pedidos, sus propias rutas y sus propios cobros, y sigue en marcha en su operación real. Lo que ves aquí es lo que ya se usa en la calle todos los días.

Siguiente paso

Si usas Factusol, esto ya está pensado para ti.

Cuéntanos cómo trabajáis hoy — pedidos, rutas, cobros — y te enseñamos exactamente qué parte de RutaSol encaja con vuestro día a día.